Lejos de casa: cuando entrar a la universidad también se siente como una pérdida
Ingresar a la universidad suele presentarse como un logro.
Pero, en la práctica, también implica una ruptura.
Para muchos estudiantes, este proceso coincide con un cambio de ciudad, de rutina y de red de apoyo. Es la primera vez que viven lejos de su familia. Y ese movimiento —esperado y, muchas veces, valorado— tiene un costo emocional que no siempre se anticipa.
La evidencia muestra que la etapa universitaria es un período de transición marcado por una reorganización profunda de los vínculos: las relaciones familiares pierden centralidad y las relaciones sociales deben reconstruirse desde cero .
Este proceso no es neutro. Tiene efectos concretos en la salud mental.
Lejanía de la familia y salud mental: una relación poco visibilizada
Cuando un estudiante se va de su casa, no solo cambia de lugar.
Pierde un sistema de regulación emocional cotidiano.
La familia —más allá de sus complejidades— suele cumplir funciones clave:
- contención emocional
- estructura diaria
- sentido de pertenencia
- apoyo en momentos de estrés
Al alejarse, esas funciones no desaparecen, pero dejan de estar disponibles de forma inmediata.
Y eso genera un vacío.
Diversos estudios han mostrado que este tipo de transiciones aumenta la probabilidad de experimentar soledad, especialmente en contextos donde las redes sociales aún no se han consolidado .
Soledad en estudiantes universitarios: un factor de riesgo real
La soledad no es simplemente estar solo.
Es percibir que las relaciones disponibles no alcanzan el nivel de cercanía o apoyo que se necesita.
En población universitaria, este fenómeno es frecuente y clínicamente relevante.
Se ha observado que:
- la soledad se asocia a mayores niveles de ansiedad, estrés y depresión
- también se vincula con problemas de sueño, menor bienestar y mayor riesgo de ideación suicida
- afecta el rendimiento académico y la adaptación a la vida universitaria
Además, no es un fenómeno marginal.
En estudios internacionales, más del 15% de los estudiantes reporta sentirse solo de forma cotidiana .
El primer año: el momento de mayor vulnerabilidad
El ingreso a la universidad concentra múltiples exigencias simultáneas:
- adaptación académica
- construcción de nuevas relaciones
- autonomía personal
- distancia de figuras significativas
No se trata solo de “acostumbrarse”.
Se trata de reorganizar la vida en varios niveles al mismo tiempo.
Por eso, el primer año es identificado como un período especialmente sensible para la aparición de problemas de salud mental.
Cómo se manifiesta este malestar
La lejanía de la familia no siempre se expresa como tristeza evidente.
Puede aparecer como:
- dificultad para concentrarse
- sensación de no pertenecer
- inseguridad social
- aislamiento progresivo
- irritabilidad o desmotivación
- comparación constante con otros
En muchos casos, los estudiantes interpretan estas experiencias como un problema individual —“algo me pasa a mí”— en lugar de reconocerlas como parte de un proceso de transición.
Qué favorece la adaptación
La investigación en salud mental universitaria es consistente en un punto:
la conexión social protege.
Las intervenciones más efectivas para reducir la soledad en estudiantes son aquellas que aumentan las oportunidades de interacción, pertenencia y apoyo entre pares .
A partir de esto, se pueden identificar algunos factores que facilitan la adaptación:
Mantener el vínculo con la familia
La distancia física no implica ruptura.
Sostener el contacto permite mantener una base emocional estable.
Construir redes progresivamente
No es necesario generar vínculos profundos de inmediato.
La repetición de interacciones simples es el primer paso.
Normalizar el proceso
La dificultad inicial no indica fracaso.
Es una respuesta esperable frente a un cambio significativo.
Acceder a apoyo cuando es necesario
Cuando el malestar persiste o se intensifica, contar con apoyo psicológico puede ser clave para facilitar la adaptación.
Una lectura necesaria: crecer también implica perder
El discurso sobre la universidad suele centrarse en el progreso: independencia, desarrollo, futuro.
Pero todo proceso de crecimiento implica, también, una pérdida.
Irse de la casa no es solo avanzar.
Es dejar atrás formas conocidas de sostén.
Reconocer esta dimensión no debilita al estudiante.
Le permite entender mejor lo que está viviendo.
CTA – Si te está costando adaptarte
Si te identificas con esto, no lo minimices.
La dificultad para adaptarse a la universidad —especialmente cuando estás lejos de tu familia— es una de las principales razones de consulta en salud mental universitaria.
Buscar apoyo a tiempo puede hacer una diferencia real.
En CAPU trabajamos específicamente con estudiantes universitarios que están pasando por este tipo de procesos.
Referencias
- Calvo, A., & Lara, E. (2025). Studying loneliness and its impact on mental health among University students: the SONDEU Project.
- Ellard, O. B., Dennison, C., & Tuomainen, H. (2023). Interventions addressing loneliness amongst university students: a systematic review.
Ellard, O. B., Dennison, C., & Tuomainen, H. (2023). Interventions addressing loneliness amongst university students: a systematic review. Child and Adolescent Mental Health.
Calvo, A., & Lara, E. (2025). Studying loneliness and its impact on mental health among University students: the SONDEU Project. European Psychiatry.
